JAMA Psychiatry
El TDAH en mayores de 50 años se asocia con un riesgo más de cuatro veces mayor de deterioro cognitivo
Un estudio de cohorte retrospectivo muestra que este trastorno del neurodesarrollo se asocia con mayor riesgo de deterioro cognitivo en etapas tardías de la vida, una relación que persiste tras ajustar por comorbilidades y con independencia del estado de portador del alelo APOE ε4.
Caracterizado por inatención e hiperactividad-impulsividad a lo largo del ciclo vital, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta a millones de adultos globalmente, con una prevalencia estimada del 1% en mayores de 60 años. Pese al creciente interés sobre su vínculo con el deterioro cognitivo leve (DCL) y la demencia, la literatura médica presenta limitaciones metodológicas relevantes por sesgos de registro clínico y confusión residual.
En este contexto, este estudio liderado por el Dr. Guilherme Bauer-Negrini y el Dr. Douglas Teixeira Leffa del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh, EE. UU., tuvo como objetivo investigar la asociación del TDAH —mediante diagnósticos en registros electrónicos de salud y vulnerabilidad genética estimada por puntuación de riesgo poligénico— con la incidencia de deterioro cognitivo tardío (DCL o demencia), evaluando simultáneamente la calidad de vida y el consumo asistencial.
Se trató de un estudio de cohorte retrospectivo basado en el programa All of Us de EE. UU. que abarcó a 187.341 participantes de 50 años o más (edad promedio: 56,41 años) con un seguimiento medio de 10,26 años. Se identificó el TDAH mediante algoritmos validados en los registros de salud y se calculó el riesgo poligénico a partir del estudio de asociación del genoma completo más reciente sobre TDAH. Se estimaron los riesgos de deterioro cognitivo, controlando por edad, covariables demográficas, el estado del alelo APOE ε4 y comorbilidades somáticas y psiquiátricas.
Tras el análisis, se registró TDAH en el 1,6% de la muestra (3.026 individuos). La incidencia acumulada de deterioro cognitivo alcanzó el 6,7% en personas con el trastorno frente al 3,4% sin este diagnóstico. En modelos multivariables, el TDAH incrementó marcadamente el riesgo de deterioro cognitivo (HR = 4,60; IC 95%: 3,99–5,29; p < 0,001), manteniéndose tras controlar comorbilidades somáticas (HR = 4,04; IC 95%: 3,50–4,66; p < 0,001) y neuropsiquiátricas (HR = 3,19; IC 95%: 2,76–3,68; p < 0,001). De modo convergente, el quintil superior de riesgo poligénico de TDAH evidenció mayor deterioro cognitivo frente al quintil inferior (HR = 1,35; IC 95%: 1,25–1,46; p < 0,001).
En pacientes con deterioro cognitivo, la comorbilidad con TDAH aumentó las probabilidades de salud mental subóptima (OR = 1,69; IC 95%: 1,18–2,39; p = 0,01), menor calidad de vida (OR = 1,66; IC 95%: 1,14–2,39; p = 0,02), insatisfacción social (OR = 2,39; IC 95%: 1,69–3,37; p < 0,001) y mayor uso del sistema de salud en general (IRR = 1,20; IC 95%: 1,09–1,34; p = 0,003).
En resumen, la evidencia clínica y genómica convergente demuestra que el TDAH es un factor de riesgo independiente y relevante para el deterioro cognitivo tardío. Estos hallazgos justifican instaurar monitorización neurocognitiva activa en adultos con TDAH, formular directrices clínicas integradas y esclarecer el posible efecto modificador del tratamiento farmacológico.
Fuente bibliográfica
Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder and Late-Life Cognitive Impairment
Bauer-Negrini G, et al.
DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2026.3165