Nuevas herramientas para abordar la enfermedad renal crónica
Capacitación clínica busca mejorar el diagnóstico precoz, seguimiento y manejo integral de pacientes con esta patología desde el primer nivel asistencial.
La detección temprana y el manejo oportuno de la enfermedad renal crónica (ERC) se han convertido en objetivos prioritarios para reducir la progresión hacia etapas avanzadas y sus complicaciones asociadas. En este contexto, profesionales de atención primaria actualizaron sus conocimientos en evaluación, clasificación y seguimiento de esta patología.
Esta afección presenta una estrecha relación con factores de riesgo como hipertensión arterial y diabetes mellitus, condiciones que pueden acelerar el deterioro progresivo de la función renal cuando no existe un adecuado control. Por ello, el primer nivel de atención cumple un rol fundamental en la identificación de personas en riesgo, la solicitud e interpretación de exámenes iniciales y la derivación oportuna a especialistas cuando corresponde.
Durante la instancia formativa se abordaron aspectos relacionados con la clasificación de la ERC, interpretación de indicadores clínicos, identificación de factores asociados a progresión, criterios de referencia a nefrología y consideraciones para pacientes que requieren terapia renal sustitutiva.
"El fortalecimiento de las capacidades del personal de salud que trabaja en la atención primaria es una de las estrategias más efectivas para reducir las complicaciones asociadas a la enfermedad renal crónica", señaló el doctor Héctor Ojeda, asesor de Enfermedades No Transmisibles de la OPS/OMS en Bolivia.
El especialista agregó que "la detección temprana y el manejo oportuno pueden marcar una diferencia significativa en la evolución de esta enfermedad”, destacando la importancia de incorporar herramientas clínicas estandarizadas para mejorar la continuidad del cuidado.
La actualización también incluyó análisis de casos clínicos y actividades prácticas orientadas a facilitar la aplicación de estos conocimientos en los centros de salud, favoreciendo un abordaje más integral de los pacientes con riesgo o diagnóstico confirmado de ERC.