Neurodesarrollo infantil impulsa el futuro social
Especialista en neuropediatría expuso sobre el rol de la epigenética y las experiencias tempranas en la salud y el desarrollo del país, destacando la importancia de invertir en la primera infancia para lograr beneficios sostenibles a largo plazo.
En el contexto de las actividades del Mes del Niño, se realizó una exposición centrada en los avances de la neurociencia y su impacto en el desarrollo social. El neuropediatra y epileptólogo Roger Condemayta abordó la relación entre neurodesarrollo y epigenética, subrayando el valor estratégico del capital humano desde la infancia. "El mejor recurso de un país no es el gas, no es el petróleo; es el cerebro de sus ciudadanos", afirmó durante su presentación.
El especialista explicó que las experiencias en los primeros años de vida no solo influyen en el desarrollo individual, sino que pueden dejar marcas biológicas que se transmiten a futuras generaciones. "Lo que tú decides hoy va a definir, en muchos casos, parte de la vida de tu hija y de tu nieto", señaló, destacando la influencia de los hábitos, el entorno y las condiciones de vida incluso hasta la tercera o cuarta generación.
En esa línea, enfatizó que la inversión en primera infancia es altamente rentable. Citando evidencia en economía de la salud, indicó que cada dólar destinado a este periodo puede generar retornos de entre 7 y 14 dólares en el largo plazo.
Durante la jornada también se abordó la relevancia de los primeros mil días de vida, etapa clave en la que factores como la nutrición, la salud y los cuidados tienen un efecto decisivo en el desarrollo infantil. El especialista recomendó promover el juego, la actividad física y una adecuada higiene del sueño. "La calidad y cantidad son fundamentales para el bienestar emocional y cognitivo", advirtió, junto con alertar sobre el uso no regulado de dispositivos digitales en edades tempranas.
Asimismo, destacó el concepto de "exposoma", que incluye todos los factores ambientales, sociales y económicos que influyen en la expresión genética. En ese sentido, insistió en la necesidad de entornos familiares estables y libres de violencia como base para un desarrollo saludable.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la formación en neurodesarrollo a nivel nacional, incorporando contenidos sobre condiciones como el autismo y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad. A su juicio, entregar herramientas a padres, docentes y profesionales de la salud es clave para generar cambios concretos. "La educación e información son la forma más efectiva de cambiar realidades", concluyó.