Herpangina exige reforzar medidas preventivas en la población infantil
La infección viral, frecuente en menores de 10 años, suele resolverse espontáneamente, pero requiere un manejo oportuno para evitar deshidratación y limitar su propagación.
La herpangina es una infección causada por enterovirus que afecta principalmente a lactantes y niños en edad preescolar. Aunque habitualmente presenta una evolución benigna y autolimitada, su alta transmisibilidad y el riesgo de complicaciones derivadas de la deshidratación hacen necesario reforzar las medidas de prevención y el reconocimiento precoz de sus síntomas.
El cuadro clínico se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, odinofagia intensa y pequeñas vesículas o úlceras en la región posterior de la cavidad oral, especialmente en el paladar blando, las amígdalas y la faringe. También pueden presentarse cefalea, disminución del apetito, irritabilidad y compromiso del estado general, lo que dificulta la ingesta de líquidos y alimentos.
La transmisión ocurre principalmente por contacto con secreciones respiratorias, saliva o superficies contaminadas, razón por la cual el lavado frecuente de manos, la desinfección de objetos de uso común y evitar compartir utensilios constituyen las principales estrategias para reducir el contagio. Se recomienda que los niños permanezcan en el hogar hasta la resolución de la fiebre y la cicatrización de las lesiones orales.
El tratamiento es sintomático, orientado al control de la fiebre y el dolor, además de mantener una adecuada hidratación. Debido a que se trata de una enfermedad viral, los antibióticos no están indicados, por lo que los especialistas insisten en evitar la automedicación y consultar oportunamente ante signos de deshidratación, rechazo persistente de líquidos o deterioro del estado general.
Las autoridades sanitarias bolivianas recordaron que la vigilancia epidemiológica se mantiene activa y llamaron a madres, padres y cuidadores a adoptar medidas preventivas, especialmente durante periodos de mayor circulación viral, con el fin de disminuir el riesgo de transmisión en guarderías, jardines infantiles y establecimientos educacionales.