Clamentol y la innovación estudiantil en salud bucal
Un equipo interdisciplinario de estudiantes de Unifranz desarrolló un enjuague bucal de origen natural elaborado con clavo de olor y menta, que demostró eficacia contra la placa bacteriana y mejoras visibles en la salud oral.
La investigación aplicada y el trabajo colaborativo dieron origen a Clamentol, un enjuague bucal artesanal creado por estudiantes de la Universidad Franz Tamayo, como una alternativa natural para el cuidado de la salud bucodental. El producto, elaborado a base de clavo de olor y menta, combina propiedades antimicrobianas con una sensación de frescura, logrando resultados positivos en pruebas de laboratorio y en evaluaciones con voluntarios.
"El objetivo fue desarrollar un enjuague oral natural y evaluar su efectividad en la salud bucal de estudiantes de Unifranz", explica la doctora María del Rosario Córdova, docente de la carrera de Odontología y responsable del proyecto desarrollado en el marco de la asignatura de Microbiología y Parasitología.
La iniciativa involucró a 29 estudiantes de las carreras de Bioquímica y Farmacia, Odontología y Enfermería, quienes trabajaron de manera interdisciplinaria. La docente Vanesa Rocha estuvo a cargo de la orientación farmacológica del producto, mientras que desde Bioquímica y Farmacia, Joseline Banegas lideró la evaluación microbiológica in vitro. En el área odontológica, Córdova coordinó las pruebas clínicas necesarias para evaluar su impacto en la salud oral.
Los resultados evidenciaron un efecto antimicrobiano significativo y mejoras visibles en indicadores como gingivitis, halitosis y sangrado de encías. "En todos los participantes que utilizaron Clamentol observamos una reducción del sangrado gingival, algo que no ocurrió en el grupo placebo", detalla la académica.
El proceso de elaboración incluyó la extracción alcohólica por maceración de los principios activos del clavo de olor y la menta, seguido de la preparación y envasado del producto en frascos de 100 mililitros destinados a las pruebas. Las evaluaciones se realizaron en dos etapas. En la fase in vitro se analizó la acción antimicrobiana frente a bacterias orales mediante técnicas de difusión en agar, mientras que en la fase in vivo se comparó el efecto del enjuague natural con un producto comercial y un placebo.
Clamentol mostró una actividad destacada frente a bacterias como Streptococcus pyogenes, además de una disminución general de la placa bacteriana. Estos resultados se alinean con recomendaciones internacionales que señalan el uso del enjuague bucal como un complemento al cepillado y al hilo dental en la higiene diaria.
El diseño del producto se apoyó en las propiedades conocidas de sus componentes. El clavo de olor aporta acción antibacteriana, antiinflamatoria y analgésica, mientras que la menta contribuye con un efecto refrescante y calmante. "Existen estudios que respaldan la acción del clavo de olor frente a bacterias asociadas a caries y enfermedades periodontales. Nuestra intención fue comprobarlo y potenciarlo con la menta", señala Córdova.
Aunque el productor aún se encuentra en etapa experimental, su eficacia, origen natural y buena recepción lo posicionan como una alternativa prometedora para el cuidado diario de la salud bucal. "La ciencia también nace desde la iniciativa de estudiantes que se atreven a innovar y a generar soluciones con impacto social", concluye la facultativa.