Avanza estrategia para prevenir obesidad infantil
Más del 60% de la población joven presenta exceso de peso, lo que ha motivado la articulación de políticas preventivas enfocadas en la niñez y adolescencia.
Con una alarmante prevalencia de sobrepeso y obesidad que afecta a seis de cada diez mujeres en edad fértil y a un porcentaje similar de hombres jóvenes, Bolivia enfrenta una crisis de salud pública silenciosa, pero creciente. Así quedó evidenciado durante el Encuentro Nacional para la Definición de Estrategias Intersectoriales contra el Sobrepeso y la Obesidad en la Niñez, desarrollado en Santa Cruz.
"Estamos ante una pandemia silenciosa que comenzó antes del COVID-19: la obesidad. No se trata de un tema estético, sino de salud pública", advirtió Evelyn Cerruto, jefa de la Unidad de Alimentación y Nutrición del Ministerio de Salud, al referirse al impacto de esta condición en niñas, niños y adolescentes.
Los datos más recientes, provenientes de la Encuesta de Demografía y Salud (EDSA 2023), reflejan que más del 60% de las mujeres y el 55% de los hombres en edad escolar presentan malnutrición por exceso de peso. Esta realidad no solo deteriora la calidad de vida actual, sino que los expone tempranamente a enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial y afecciones cardíacas.
Cerruto enfatizó que para revertir esta tendencia se requiere "implementar acciones concretas que fomenten la alimentación saludable desde las escuelas, donde se forman hábitos para toda la vida", destacando que el trabajo debe ser colectivo y sostenido en el tiempo, con participación estatal, comunitaria y de organismos aliados.
Pese al panorama, Bolivia muestra fortalezas en prevención temprana. El país alcanza una cobertura de lactancia materna exclusiva superior al 70%, según los mismos datos de EDSA, superando la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que establece un 50% como referencia. Esta práctica contribuye significativamente a la salud nutricional tanto del recién nacido como de la madre.
Las propuestas surgidas del encuentro serán integradas por los Servicios Departamentales de Salud (SEDES) en sus Programaciones Operativas Anuales, y priorizarán acciones como la promoción de quioscos escolares saludables, educación alimentaria y fortalecimiento del programa de alimentación complementaria.
"Transformar los espacios escolares es clave. Los quioscos están llenos de productos ultraprocesados. El objetivo es que se conviertan en lugares donde se incentive una alimentación consciente y balanceada", sostuvo Maya Neyrot, directora general de Promoción y Prevención de la Salud.
Neyrot explicó además que las estrategias ya en marcha incluyen huertos escolares, sesiones educativas y mejoras en el desayuno escolar, como parte de un enfoque integral que aborde la problemática a lo largo de todo el curso de vida, con énfasis en la infancia, pero sin descuidar la población adulta joven.
