Dr. Manuel José Justiniano Salgado:
“La triple combinación fija redefine el tratamiento del glaucoma”
La optimización del tratamiento médico, la adherencia terapéutica y los avances en cirugía mínimamente invasiva son algunos de los desafíos que enfrenta actualmente el manejo de esta patología.
El glaucoma continúa siendo una de las principales causas de ceguera irreversible a nivel mundial, impulsando el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas, farmacológicas y quirúrgicas orientadas a frenar su progresión y preservar la calidad de vida.
En este escenario, la investigación clínica, el intercambio de experiencias y la actualización permanente desempeñan un papel fundamental para incorporar evidencia que permita optimizar el manejo de esta patología.
En conversación con el doctor Manuel José Justiniano, glaucomatólogo formado en Buenos Aires, Argentina, y miembro del comité responsable de la elaboración del programa científico del XIII Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Glaucoma realizado en Quito, Ecuador, analiza los principales avances y entrega su visión sobre el futuro del manejo del glaucoma en la región.
- Durante el congreso de SLAG presentó investigaciones relacionadas con cirugía de glaucoma. ¿Cuáles fueron los grandes hitos de esta conferencia?
Presentamos dos investigaciones desarrolladas en Bolivia. La primera evaluó cómo se están indicando actualmente las cirugías mínimamente invasivas de glaucoma (MIGS) en Latinoamérica y las comparó con la realidad de Norteamérica y Europa. Encontramos que existe bastante consenso respecto a realizar cirugías angulares combinadas con facoemulsificación en aproximadamente el 80% de los casos, pero sí observamos diferencias importantes al momento de elegir el dispositivo.
En Latinoamérica dependemos mucho del costo y de la disponibilidad; en Estados Unidos las decisiones están muy influenciadas por la cobertura de los seguros, mientras que en Europa predominan los resultados de grandes estudios multicéntricos. Son diferencias que reflejan distintas realidades sanitarias.
Nuestro segundo estudio comparó la facoemulsificación sola versus facoemulsificación asociada a cirugía mínimamente invasiva y demostró un descenso adicional superior al 7% de la presión intraocular al año de seguimiento. Esto confirma que las MIGS representan una herramienta muy útil, especialmente en glaucomas iniciales.
- La baja adherencia es un tema recurrente. ¿De qué manera aporta la triple combinación de timolol, dorzolamida y brimonidina?
Contar con este tipo de presentación es un cambio muy importante. Poder ofrecer la máxima terapia médica fija en un solo frasco y con únicamente dos aplicaciones al día facilita enormemente el tratamiento.
Para el paciente significa mayor comodidad, menos tiempo dedicado a la administración de las gotas y una menor exposición de la superficie ocular al medicamento. Todo eso termina favoreciendo algo que en glaucoma siempre buscamos: que el paciente realmente pueda cumplir el tratamiento a largo plazo.
No es lo mismo pedirle a una persona que utilice un solo frasco dos veces al día que indicarle dos o tres medicamentos diferentes. Cada nuevo dispositivo significa más tiempo, más molestias, mayor probabilidad de irritación, más conservantes, más gastos y también la incomodidad de tener que llevar todos esos fármacos consigo.
Las combinaciones fijas simplifican mucho ese proceso y, por lo tanto, aumentan considerablemente las posibilidades de que el paciente cumpla correctamente su tratamiento.
- ¿Existe evidencia clínica respecto al uso de esta terapia en Bolivia?
Cuando se presentó ante la comunidad médica, decidimos evaluar objetivamente su desempeño. Realizamos un seguimiento de pacientes que estaban controlados con una combinación doble y fueron cambiados a la triple combinación fija.
Al cabo de un año observamos que más del 75% permanecía sin progresión de la enfermedad. Para nosotros fue un resultado muy relevante porque demuestra estabilidad clínica en glaucoma de ángulo abierto durante un seguimiento de mediano plazo. Eso nos dio la tranquilidad de confirmar que no solamente simplificábamos el tratamiento, sino que además obteníamos muy buenos resultados en su control.
- Esta formulación destaca por la ausencia de preservantes. ¿Qué beneficios aporta este atributo?
Ese probablemente sea uno de sus mayores beneficios. El glaucoma obliga a utilizar gotas durante muchos años y, en varios casos, de manera permanente.
Al tratarse de una formulación sin preservantes disminuye el daño crónico que pueden sufrir la conjuntiva, la córnea y toda la superficie ocular como consecuencia del uso prolongado de medicamentos tópicos. Además, si en algún momento se requiere de cirugía, un tejido bien conservado puede traducirse en mejores condiciones quirúrgicas y potencialmente mejores resultados.
- Desde su perspectiva, ¿cuál sigue siendo el mayor desafío para prevenir su progresión?
Lograr un diagnóstico oportuno y conseguir adherencia constante. Hoy contamos con mejores medicamentos, cirugías y herramientas diagnósticas, pero si el paciente abandona las gotas o llega tardíamente a la pesquisa, el riesgo de progresión sigue siendo muy alto. Por eso debemos insistir en la educación, en los controles periódicos y en tratamientos que faciliten la adherencia durante muchos años.
- En pocas semanas presidirá el XXXI Congreso Boliviano de Oftalmología. ¿Qué pueden esperar los especialistas de esta nueva edición?
Llevamos más de dos años trabajando en su organización con el objetivo de ofrecer un programa científico del más alto nivel. Tendremos la participación de más de 30 invitados internacionales y simposios desarrollados junto a importantes sociedades científicas, entre ellas la European Glaucoma Society, la Sociedad Latinoamericana de Glaucoma, la World Glaucoma Society, ALACCRS, la Asociación Panamericana de Trauma Oftálmico y la Asociación Panamericana de Baja Visión.
Nuestro propósito es reunir todas las subespecialidades de la oftalmología en un mismo encuentro y seguir fortaleciendo el intercambio científico en la región.
Por María Ignacia Meyerholz