JAMA Network Open
Siestas diurnas aumentan el riesgo de mortalidad en adultos mayores
Su mayor duración y frecuencia están significativamente asociadas con un incremento en las tasas de muertes, resaltando la necesidad de evaluar estos patrones en la atención clínica para mejorar la salud y longevidad.
Entre el 20% y el 60% de las personas mayores duermen la siesta durante el día. Aunque el descanso breve puede aliviar la fatiga y mejorar el estado de alerta, su excesiva duración se ha relacionado con resultados negativos en la salud, como enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares. Estudios previos sobre la relación entre siestas y mortalidad han utilizado, principalmente, reportes subjetivos. Por ello, la presente investigación se centra en las características de las siestas diurnas medidas de forma objetiva y su asociación con la mortalidad.
El objetivo del estudio, liderado por la Dra. Chenlu Gao de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, EE. UU., fue determinar si la duración, frecuencia, variabilidad y temporalidad de las siestas diurnas se relacionan con la mortalidad total en adultos mayores.
Se realizó un análisis prospectivo utilizando datos del Rush Memory and Aging Project, que incluyó a 1.338 participantes mayores de 56 años de Illinois, con un seguimiento medio de 8,30 años. Se midió la duración de las siestas (definida como episodios de sueño entre las 9 AM y 7 PM) usando actigrafía durante hasta 14 días. La mortalidad se evaluó a través de registros de autopsia y contactos trimestrales.
Del total de participantes, 926 (69,2%) fallecieron durante el seguimiento. Un incremento de 1 hora en la duración de la siesta se asoció con un aumento en la mortalidad (aHR por 1 hora: 1,13; IC 95%: 1,04-1,23; P= 0,005). Asimismo, una mayor frecuencia de siestas también se relacionó con un mayor riesgo de mortalidad (aHR por siesta adicional: 1,07; IC 95%: 1,02-1,13; P= 0,003). Además, los que tomaron siestas por la mañana mostraron un mayor riesgo de mortalidad en comparación con quienes dormían por la tarde (aHR: 1,30; IC 95%: 1,03-1,64; P= 0,03). No se hallaron asociaciones significativas entre la variabilidad de la duración del descanso y la mortalidad.
Este estudio concluye que las siestas diurnas más largas y frecuentes, especialmente las matutinas, se asocian con un mayor riesgo de mortalidad en adultos mayores. Los hallazgos sugieren que la incorporación de mediciones objetivas de siestas podría ser útil para identificar riesgos de salud en la práctica clínica, destacando la importancia de monitorear los patrones de sueño para mejorar la salud y longevidad en la tercera edad.
Fuente bibliográfica
Objectively Measured Daytime Napping Patterns and All-Cause Mortality in Older Adults
Gao C, et al.
JAMA Network Open. 2026; 9(4):e267938