Consumo de bebidas muy calientes triplica el riesgo de cáncer de esófago
Un análisis prospectivo en cerca de un millón de adultos demuestra que la alta temperatura y una mayor frecuencia en la ingesta aumentan el riesgo de carcinoma de células escamosas, sin evidenciar asociación relevante con el adenocarcinoma.
El cáncer de esófago representa una neoplasia de elevada letalidad, cuyos principales subtipos histológicos son el carcinoma de células escamosas (CCE) y el adenocarcinoma (AC). Aunque la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó el consumo de bebidas a temperaturas superiores a 65 °C como un carcinógeno probable (Grupo 2A), existía evidencia prospectiva limitada en poblaciones occidentales donde las infusiones se consumen habitualmente a temperaturas moderadas (~60 °C).
La Dra. Keren Papier, de la Universidad de Oxford en el Reino Unido, lideró esta investigación con el objetivo de evaluar prospectivamente la relación entre la temperatura preferida autoinformada y la frecuencia del consumo de bebidas calientes —té y café— con el riesgo de desarrollar subtipos de cáncer de esófago.
Se llevó a cabo un estudio prospectivo de cohorte combinando datos de 977.282 participantes procedentes de dos grandes estudios observacionales del Reino Unido: el Million Women Study (MWS; n= 510.112; mujeres de 50–64 años) y el UK Biobank (UKB; n= 467.170; hombres y mujeres de 37–73 años). El seguimiento promedio fue de 14,2 años en el MWS y 11,1 años en el UKB.
Se identificaron 2.348 casos incidentes de cáncer esofágico (1.045 CCE y 1.303 AC). El consumo de bebidas a una temperatura descrita como "muy caliente" frente a "tibia" se asoció con un incremento de tres veces en el riesgo de CCE (RR= 3,17; IC 95%: 2,49–4,03), ajustado por frecuencia de consumo, sin observarse asociación apreciable con el AC (RR= 0,92; IC 95%: 0,76–1,12). Al controlar por la temperatura, el consumo diario de seis o más tazas frente a menos de seis incrementó en un 71% el riesgo de CCE (RR= 1,71; IC 95%: 1,51–1,94), mostrando una modesta asociación con el AC (RR= 1,19; IC 95%: 1,06–1,33). Disminuir la preferencia térmica de "muy caliente" a "caliente" evitaría el 14% de los casos de CCE, lo que equivale a prevenir unos 440 diagnósticos al año en el Reino Unido.
En conclusión, la exposición térmica elevada y la alta frecuencia de ingesta de estas bebidas constituyen factores de riesgo independientes y específicos para el carcinoma de células escamosas de esófago. Recomendar a los pacientes moderar la temperatura de sus infusiones por debajo de los promedios poblacionales representa una medida preventiva no farmacológica de gran utilidad clínica.
Fuente bibliográfica
Hot Drinks and Oesophageal Cancer: Prospective Analyses in Around 1 Million UK Adults
Papier K, et al.
International Journal of Cancer, 2026; 0:1–9