Boletín HCSBA

13 junio 2026. Volumen 25 - N°89 interrupción del arco aórtico, estenosis aórtica crítica y síndrome de ventrículo izquierdo hipoplásico (SVHI). El elemento fisiopatológico común es que el ductus está sosteniendo total o parcialmente el flujo sistémico, y su cierre precipita la descompensación. Estos pacientes pueden haber pasado inadvertidos en la evaluación inicial y debutar solo al segundo, tercer o incluso varios días después del nacimiento. En el estudio noruego, los defectos que con mayor frecuencia quedaron sin diagnóstico al alta incluyeron coartación/hipoplasia del arco y DVAPT, y varios lactantes presentaron colapso circulatorio fuera del hospital. Esto ilustra que el recién nacido sintomático con shock no siempre representa un fracaso de reconocimiento clínico inmediato, sino a menudo la expresión tardía de una lesión que era todavía silenciosa mientras el ductus seguía abierto. En consecuencia, cuando un recién nacido consulta con acidosis, dificultad respiratoria, compromiso del estado general o shock sin una causa evidente, la cardiopatía congénita crítica debe formar parte del diagnóstico diferencial desde el inicio, junto con sepsis y otras causas neonatales de shock. En este contexto, la distinción entre shock séptico y shock por cardiopatía ductus-dependiente puede no ser evidente en la primera evaluación, por lo que la sospecha clínica, la palpación comparativa de pulsos y el uso precoz de ecocardiografía resultan determinantes. En conjunto, estos escenarios muestran que la cardiopatía congénita crítica no debuta siempre como un neonato intensamente sintomático. Puede comenzar como una sospecha fetal, como un recién nacido aparentemente sano con oximetría alterada, o como un paciente ya sintomático en quien predominan la cianosis, la insuficiencia respiratoria o el shock. Esta secuencia no es solo descriptiva: refleja distintos momentos de la transición hemodinámica neonatal y ayuda a entender por qué algunos pacientes se benefician de una intervención anticipada, mientras otros llegan ya en una fase de descompensación avanzada. Evaluación inicial La evaluación debe comenzar junto a la cama del paciente y ser simultáneamente clínica y fisiopatológica. Es indispensable documentar color/perfusión, trabajo respiratorio, frecuencia cardíaca, presión arterial de las 4 extremidades, tiempo de llenado capilar, temperatura periférica, diuresis, saturación pre/post ductal y la calidad de los pulsos, en especial la comparación entre pulsos braquiales y femorales. El recién nacido con hipoactividad, rechazo alimentario, taquipnea, hepatomegalia, frialdad distal o llenado capilar enlentecido puede estar expresando insuficiencia cardíaca o shock, incluso antes de que la anatomía sea conocida. La oximetría preductal y postductal es un paso básico. El tamizaje universal con saturación en brazo derecho y un pie sigue siendo una herramienta útil para la pesquisa de CC crítica. Valores ≤90% en cualquiera de los sitios, o ≤94% y/o diferencia ≥3% entre extremidad superior derecha y pie, obligan a evaluación inmediata. No obstante, una pesquisa negativa no excluye lesiones como coartación o interrupción del

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